Ecología

En esta actividad, examinaremos más de cerca el papel de la ecología y, específicamente, el papel que juegan los árboles en la creación de sistemas más sostenibles y resilientes. Plantar más árboles, especialmente en zonas urbanas, tiene múltiples beneficios, que serán el punto central de esta actividad.

Salud

‘El mejor momento para plantar un árbol fue hace 20 años. El segundo mejor momento es ahora’. (Proverbio chino)

Un estudio reciente de la Organización Mundial de la Salud muestra que más de un cuarto de las muertes a nivel mundial son causadas por la contaminación. La causa principal: la quema excesiva de combustibles fósiles.

Si bien es imperativo que hagamos la transición de los combustibles fósiles a energías renovables como la solar y la eólica, plantar más árboles puede ayudar a limpiar el medioambiente y mejorar la calidad del aire.

Los árboles pueden ayudar a reducir el efecto tóxico de los gases de efecto invernadero, lo que provocará menos problemas respiratorios que conduzcan a ataques cardíacos y patógenos que causan cáncer.

Sequías

Los árboles también actúan como sembradoras de nubes, trayendo lluvias en tiempos de sequía. A medida que aumentan las temperaturas globales, la posibilidad de una sequía prolongada se vuelve más frecuente.

Los árboles ayudan a crear microclimas, lo que aumenta las posibilidades de lluvia, al tiempo que preserva la biodiversidad, que es tan crucial para la salud dinámica de los ecosistemas.

Los árboles también protegen el suelo durante los períodos de sequía, ya que sus hojas retienen la humedad del mismo y sus raíces evitan los efectos devastadores de la erosión.

Inundaciones

Durante las inundaciones, los árboles actúan como esponjas al absorber el exceso de agua. En las zonas urbanas, especialmente donde gran parte de la naturaleza ha sido pavimentada con cemento o asfalto, el exceso de agua de las inundaciones causa problemas en los sistemas de alcantarillado que cuentan ya con demasiado trabajo.

Los árboles pueden ayudar a reducir la cantidad de aguas residuales que obstruyen los sistemas de drenaje urbano en tiempos de inundación, lo que disminuye el flujo de agua durante las fuertes lluvias al aumentar la infiltración.

Suelo

Las raíces de los árboles juegan un papel vital en la prevención de la erosión del suelo. La erosión del suelo ocurre cuando la capa superior del mismo ha sido lavada o arrastrada, dejándolo desnudo expuesto a los elementos y desprovisto de minerales.

Los entornos naturales se convierten rápidamente en lugares desolados, dando como resultado circuitos de retroalimentación negativa que exacerban los paisajes estériles. Sin embargo, los árboles pueden revertir los impactos de esta espiral descendente al mantener en su lugar la capa superior del suelo que es vital para que un ecosistema sobreviva.

Cuando las hojas de los árboles caen al suelo, se descomponen, creando vida con materia orgánica en beneficio de los insectos y otros microorganismos. Es esta materia orgánica la que se encuentra en la raíz (doble sentido) de ecosistemas saludables.

Biodiversidad

La pérdida de biodiversidad está ocurriendo a un ritmo acelerado, debido a la pérdida de hábitat por culpa de la deforestación y el cambio climático. Es esencial que la biodiversidad se preserve para la regulación del clima y el funcionamiento adecuado de los ecosistemas.

Los árboles contribuyen a la biodiversidad proporcionando hogares para animales, pájaros e insectos. Si planta árboles frutales y de frutos secos, proporcionará alimentos para humanos y animales, así como madera para refugiarse.

Las especies de árboles nativos sustentan una gran cantidad de vida silvestre, que incluye una variedad de polinizadores, como aves, murciélagos y abejas, que ahora se encuentran en un marcado declive por el uso de neonicotinoides en los pesticidas.

La lucha contra el cambio climático

Recientemente, la India ha encabezado la lucha contra el cambio climático con 800 000 voluntarios plantando 50 millones de árboles en un día, rompiendo el récord anterior.

Los árboles absorben dióxido de carbono de la atmósfera, que luego es retenido en el suelo, lo que reduce los gases de efecto invernadero y mitiga los efectos dañinos del cambio climático. La reforestación es una parte vital de la lucha contra el calentamiento global.